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    La línea delgada entre mi opinión y la tuya

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    Por la libre…

    Hace ya algunos años, cuando vivía en el condado de Loris, Carolina del Sur, EEUU; experimenté una situación que me dejó una gran reflexión y enseñanza.
    Un día, le presté mi vehículo a un compañero de trabajo para atender una emergencia personal que tenía (según él), y después de devolvérmelo salí con un colaborador a realizar unas actividades; acto seguido, sin haber realizado ninguna infracción, fuimos detenidos e inspeccionados como protocolo; sin embargo, al ser mexicano mi licencia de conducir no era válida y para colmo, no contaba con que al compañero que le había prestado el vehículo, lo utilizó para ingerir bebidas alcohólicas y dejó bajo los asientos algunas latas, por lo que el oficial de inmediato nos detuvo y encarceló. Pasamos más de 28 horas en prisión, se pagó una multa de 1200 dólares, perdí el auto y todo esto sin pasar a la corte, además de que en ningún momento se nos efectuó prueba de alcoholimetría.

    Esta situación me hizo pensar en cuáles son los protocolos que se efectúan en México, para la prevención de accidentes por conducir bajo los influjos de bebidas alcohólicas y lo relativo a los trámites administrativos de las licencias de conducir, destacando lo siguiente:
    En Veracruz, Tránsito del Estado implementa recurrentemente los fines de semana operativos de alcoholímetro, algo completamente irrisorio, puesto que los automovilistas saben hora y lugar donde se realizan; y en caso de modificar el lugar, por medio de redes sociales se avisan.

    Aunado a ello, lo mañoso se hace presente ya que en caso de caer en el retén se retiran del vehículo, para generar arrastre y sólo pagar la infracción. Por lo tanto, ¿realmente sirven los operativos?.
    Por otro lado, en el artículo 47 del Reglamento de la Ley de Tránsito y Seguridad Vial para el Estado de Veracruz, establece que todo conductor de vehículo que haga uso de las vías de comunicación estatales o bajo jurisdicción del Estado deberá obligatoriamente: Ser cortés y precavido al conducir un vehículo, así como prevenir accidentes.

    Asimismo, en el Capítulo VI de la ley de Tránsito y Transporte para el Estado de Veracruz de Ignacio de la llave, se establecen los criterios y requisitos para la obtención de los diferentes tipos de licencias de conducir, y es destacable que las fracciones VI, VII y VIII, no son realizadas por las autoridades, por lo tanto ¿cómo otorgan una licencia de conducir sino realizan el examen teórico-práctico o la prueba de manejo? ¿Con qué seguridad los peatones y demás conductores transitan por las calles?

    Pero a todo esto, tanto conductores como peatones no conocemos a profundidad el reglamento de tránsito y vialidad, ni mucho menos tenemos una cultura vial, algo fundamental para nuestro bienestar común.
    Dentro de las normas de la cultura vial, se hace mención que nosotros los peatones debemos tener una convivencia y armonización responsable de respeto con los automovilistas ya que todos tenemos derechos y obligaciones con respecto al uso de las vías de tránsito.

    Más de una ocasión, he escuchado estas frases de los automovilistas: “haz de ser de hule” o “apúrate %$”$ a pasar” todo esto al circular por las calles de una ciudad o comunidad.
    También como peatón me ha tocado escuchar: “que no vez que voy a pasar” o “espérate has de llevar mucha prisa.

    En el caso de los motociclistas, se observa cómo se meten entre los carros sin respetar los reglamentos de tránsito y vialidad.
    Lo anterior, lo planteo al ver como hay gente circulando por las calles, que se dice conductor o conductora, cuando ni manejar sabe. Algunos desconocen cómo funcionan sus vehículos, otros no usan las intermitentes/ direccionales en sus traslados, no saben estacionarse, ni mucho menos saben el significado de algunas señales viales qué hay en el camino.

    También, las personas que transitamos por las calles, debemos tener un derecho o libertad de caminar por donde sea si no lo discuto pero no seamos imprudentes, lo digo por que cuantas veces vemos a una persona caminar por de bajo de los puentes peatonales o ven las rallas de cruce peatonal y se meten entre los carros o a veces ni voltean a ver si viene carro con la mala costumbre de poner más atención al celular.
    En un estudio realizado por el Centro de Estudios Mexicanos y Centro americanos señaló que el 91% de los peatones sienten dificultades para caminar y 72% se sienten inseguros al cruzar una calle.

    Aproximadamente 1.2 millones de personas fallecen a causa de los accidentes viales y este número va cada día en aumento; en el año 2013, 24 mil personas murieron en Mexico por causa de accidentes viales, ubicándolas dentro de las primeras cinco causas de muerte. La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) tiene registrado que cada año atienden poco más de 4 millones de accidentes en vialidades del país con un costo de 130 mil millones de pesos al año; siendo el séptimo lugar (mexico) a nivel mundial en número de muertes en carreteras.

    Gustavo Lopez Montiel, doctor de ciencias políticas y profesor de sociología, menciona que la forma en que funcionan las reglas en México, son muy flexibles y esto influye en el comportamiento de los conductores; entonces si en México de cada 100 delitos que se cometen sólo uno se castiga de cada infracción, es muy poco probable que un policía los multe y esto se vuelve un incentivo para que sigas sin respetar los reglamentos. Para concluir este tema, soy de la idea que mejor no camines, no manejes, mientras que las autoridades conducen libremente por las calles, es mi opinión y la tuya.

    J. Méndez Vallejo
    Facebook: @lalineadelgada
    Twitter: @lalineadelgada

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