Por Luis Ortiz
Veracruz, Ver.- México enfrenta un escenario de creciente dependencia del maíz extranjero debido a que la producción nacional no alcanza para cubrir la demanda interna, mientras las compras provenientes principalmente de Estados Unidos mantienen una tendencia al alza.
José Ángel Contreras Carrera, presidente de la Unión Agrícola Estatal de Productores de Maíz del Estado de Veracruz, señaló que el ingreso de grandes cantidades de grano estadounidense representa uno de los principales desafíos para los productores mexicanos, especialmente por los precios con los que llega al mercado.
Cifras del Servicio Agrícola Exterior del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) muestran que durante 2024 México adquirió alrededor de 25.25 millones de toneladas de maíz estadounidense, con un valor aproximado de 5 mil 620 millones de dólares.
Las proyecciones del organismo estadounidense apuntan a que las importaciones mexicanas podrían alcanzar 27 millones de toneladas durante el ciclo 2025/26 y aumentar hasta 27.7 millones en 2026/27, mientras que la producción nacional estimada sería de 25 y 24.6 millones de toneladas, respectivamente.
El dirigente agrícola explicó que una de las principales dificultades se encuentra en la brecha entre el volumen de maíz que requiere el país y la cantidad que pueden generar los productores nacionales.
Actualmente, el consumo mexicano se ubica alrededor de 46.8 millones de toneladas al año. De este volumen, aproximadamente 18.5 millones de toneladas corresponden al consumo humano, mientras que otros 28.3 millones son utilizados por las industrias pecuaria y manufacturera.
Estas cifras mantienen a México lejos de la autosuficiencia en este cultivo. De acuerdo con información referida por la Cámara de Diputados, en 2024 el país consumió cerca de 46 millones de toneladas y produjo alrededor de 26.7 millones, por lo que una parte importante de la demanda tuvo que cubrirse con importaciones.
La Secretaría de Economía también reportó que en 2024 las compras de maíz del extranjero representaron alrededor de 5 mil 377 millones de dólares. Estados Unidos concentró prácticamente la totalidad de estas operaciones, con aproximadamente 5 mil 296 millones de dólares.
Contreras Carrera consideró que disminuir la dependencia del exterior debe ser visto no solamente desde la perspectiva económica, sino también como un tema relacionado con la seguridad alimentaria del país.
Expuso que Estados Unidos ha establecido la producción de alimentos como un asunto estratégico y de seguridad nacional, además de mantener diversos mecanismos de respaldo para sus agricultores, condiciones que permiten a sus productores competir con mayores ventajas.
En contraste, señaló que los agricultores mexicanos todavía enfrentan dificultades para competir bajo condiciones similares, mientras los precios internacionales y el ingreso de producto extranjero reducen los márgenes de quienes producen maíz en el país.













