Cinthya Trinidad
La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, prohibió categóricamente que alcaldes o cualquier autoridad local utilicen la entrega de apoyos gubernamentales para fines de promoción partidista o personal.
El pronunciamiento surge tras los recientes temas reportados en Coatzacoalcos e Ixhuatlán del Sureste, donde se cuestionó la vinculación de programas sociales con el partido Morena y se registró un enfrentamiento entre autoridades municipales y estatales durante la entrega de un dispositivo de asistencia funcional, respectivamente.
Nahle García enfatizó que la instrucción para todos los niveles de gobierno es clara: los beneficios deben entregarse sin intermediarios. «Ningún alcalde, sea de Coatzacoalcos, de Xalapa o de donde sea, debe entregar los apoyos gubernamentales a nombre de algún partido o asociación política. Eso está mal», sentenció.
Respecto al incidente en Ixhuatlán del Sureste, donde el alcalde cuestionó la presencia de la secretaria de Desarrollo Social, Margarita Santoprieto, y la subsecretaria Eusebia Cortés Pérez, la gobernadora respaldó la labor de sus funcionarias. Ante el argumento de la falta de «autorización municipal», Nahle respondió: «¿Permiso para qué? Estamos en un territorio abierto», desestimando además las acusaciones de supuesta agresividad por parte de la subsecretaria Cortés Pérez tras revisar los registros videográficos del suceso.
La titular del Ejecutivo estatal reiteró que, superada la etapa electoral, su administración mantiene una relación institucional con los 212 ayuntamientos del estado, sin importar su extracción política.
«Yo voy a ayudar a los 212 municipios y a toda la gente. No me importa que en un municipio gobierne un partido o gobierne otro», afirmó, exhortando a los ediles a conducirse con prudencia para evitar confrontaciones que afectan la atención a los ciudadanos.













