La transformación de las colonias se logra con trabajo en equipo, empatía y la participación activa de la ciudadanía. Con ese propósito llegó la iniciativa “Tequio con Tokio”, impulsada por la regidora Vania López González, a la colonia Brillante Crucero, donde autoridades y familias sumaron esfuerzos para realizar labores de limpieza, chapeo y deshierbe en zonas de alto tránsito e infraestructura ferroviaria.
Un espacio abandonado que vuelve a la vida
Durante la jornada, brigadas de trabajo e integrantes de la comunidad intervinieron los tramos colindantes a las vías del ferrocarril, un punto crítico donde la acumulación de maleza, escombros y desechos generaba focos de insalubridad y riesgo para la población local.
Don Rosario López, vecino de la colonia que se sumó activamente al tequio, compartió el impacto inmediato que tienen estas acciones comunitarias:
“Me parece muy bien porque ya estaba muy abandonado todo este tramo. Es bueno porque a veces uno les dice a los vecinos ‘vamos a echarle la mano’, pero por equis motivo no jalamos. Ahorita está bien porque esto ya era un nido de animales; unas vecinas contaron que salieron culebrillas por la maleza.”
Basura y escombro: un problema de corresponsabilidad
El problema en la zona no proviene únicamente del desgaste cotidiano, sino del tiro clandestino de desechos por parte de personas ajenas a la colonia. Don Rosario señaló que la falta de conciencia de terceros afecta directamente a quienes habitan a orillas de la vía:
“No es que nosotros tiremos todo aquí por vivir en la orilla de la vía; viene gente de otros lados que, por no pagar para que se lleven el escombro, viene en la noche o de forma furtiva y avienta los costales. Pasan en camionetas, coches o a pie y se les hace fácil aventar las bolsas de basura.”
El ejemplo arrastra: un llamado a la unidad vecinal
Más allá de la limpieza física, iniciativas como “Tequio con Tokio” buscan sembrar la cultura de la solidaridad y el cuidado del espacio público entre las familias de las colonias Brillante Crucero, El Carmen y La Alameda.
Don Rosario enfatizó la importancia del compromiso ciudadano para dar continuidad a estos trabajos y heredar mejores valores a las futuras generaciones:
“Sería muy bueno que todos nos organizáramos. Si tenemos tiempo, aunque sea una o dos horas los domingos tempranito o a la hora que pueda la mayoría, de volada mantenemos limpia nuestra comunidad. Como nos decía la licenciada Vania, hay que echarle ganas para que todo esté bien para nuestros hijos y nuestros nietos; hay que darles el ejemplo de lo que se debe hacer.”
Con acciones concretas y la participación hombro con hombro entre ciudadanía y gobierno, el Tequio con Tokio demuestra que recuperar espacios dignos y seguros para las familias es posible cuando la comunidad se organiza.













