
Entre la estética, la funcionalidad y la identidad, la arquitecta veracruzana construye una visión del espacio que va más allá de lo visible: crear lugares que conecten con las personas y transformen su manera de habitar el mundo.
La arquitectura comienza mucho antes de colocar el primer ladrillo. Nace de una idea, de la observación del entorno y de la capacidad de imaginar cómo un espacio puede influir en quienes lo habitan. Para la Dra. Viridiana Ivette Márquez B., diseñar significa precisamente eso: encontrar el equilibrio entre la belleza, la funcionalidad y las emociones que un lugar es capaz de despertar.
Arquitecta de formación, con un diplomado en Interiorismo, una maestría en Valuación de Bienes Inmobiliarios y un doctorado en Valuación de Bienes Patrimoniales, ha construido una trayectoria que integra distintas dimensiones del desarrollo arquitectónico. Su experiencia abarca proyectos residenciales en Chiapas y Veracruz, espacios públicos y desarrollos comerciales vinculados con empresas como Smart Fit, Salud Digna y Kia Motors.
A este recorrido se suma su experiencia en la administración pública, particularmente en las áreas de Desarrollo Urbano y Proyectos, donde ha fortalecido una perspectiva integral sobre la planeación, la gestión y la transformación de los espacios. Una combinación de conocimientos que le permite abordar cada proyecto desde una visión que reúne creatividad, viabilidad técnica y comprensión de las necesidades del entorno.
Diseñar con identidad, construir con intención
Al frente de VMa Proyectos, la Dra. Viridiana Ivette Márquez desarrolla una propuesta profesional que comprende arquitectura, interiorismo, diseño de espacios, gestión y ejecución de proyectos. Su despacho atiende a clientes particulares, empresas e instituciones, con cobertura en la zona sur de Veracruz.
La filosofía que orienta su trabajo parte de una premisa clara: la elegancia no depende de la ostentación, sino de la intención detrás de cada decisión. En este sentido, el diseño adquiere valor cuando responde a las necesidades de quienes utilizarán el espacio, aprovecha inteligentemente los recursos disponibles y logra una armonía entre sus componentes.
Desde la conceptualización hasta la construcción, cada etapa representa una oportunidad para encontrar soluciones que conjuguen estética y funcionalidad. Bajo esta perspectiva, un espacio extraordinario no necesariamente requiere un presupuesto elevado ni la reproducción de tendencias pasajeras; necesita una visión definida, decisiones acertadas y una comprensión profunda de su propósito.
Esta manera de entender el diseño permite colocar a las personas en el centro del proceso creativo. Los espacios dejan de ser únicamente estructuras físicas para convertirse en escenarios de convivencia, descanso, trabajo y desarrollo personal.
La Dra. Viridiana Ivette Márquez encuentra inspiración en referentes como Luis Barragán, Jorn Utzon y Gustavo Cerati, cuya obra conecta el arte con las emociones. Esta influencia se refleja en su visión de la arquitectura como una disciplina que trasciende la funcionalidad para crear espacios con identidad y significado.
Su trayectoria también integra la docencia en las universidades de Sotavento e Istmo Americana, donde contribuye a la formación de nuevas generaciones. Su participación en proyectos de investigación y su preparación en Gestión Pública enriquecen una perspectiva que combina conocimiento técnico, creatividad y compromiso con el entorno.
Para la Dra. Viridiana, diseñar significa mejorar la calidad de vida, fortalecer la identidad y generar experiencias significativas. A través de la arquitectura, el interiorismo, la valuación y la gestión de proyectos, impulsa una filosofía donde la estética y la funcionalidad se unen para dar vida a espacios que no solo se habitan, sino que también despiertan emociones y construyen significado.













