Luis Ortiz
Debemos pasar de ser facilitadores logísticos a componentes estratégicos: Urreta Ortega
El inicio de las negociaciones formales para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC)este 27 de mayo, representa un gran reto para la economía mexicana en su conjunto, que exige una coordinación y comunicación permanente entre el equipo negociador y los empresarios, aunque mantenemos expectativas favorables para el sector marítimo y el comercio internacional, dijo el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria del Transporte Marítimo (Cameintram), José Manuel Urreta Ortega.
Señaló que este proceso representa una oportunidad para fortalecer la posición de México dentro de las cadenas logísticas globales, “somos hoy por hoy el principal socio comercial de Estados Unidos, y ante la nueva configuración productiva y comercial internacional tenemos la exigencia de aprovechar las ventajas de la región y consolidar relaciones comerciales más sólidas”, sostuvo.
El líder de los navieros en México sostuvo que su sector parte en las negociaciones de una posición bastante sólida, ya que existe un récord histórico en el movimiento de carga en la región, en la Inversión Extranjera Directa que llega a México, y la consolidación de nuestro país como el principal socio comercial de EU. Urreta Ortega indicó que el endurecimiento de las reglas de origen parece ser una realidad a la que habrá de adaptarse, por lo que las negociaciones deben orientarse a dejar atrás nuestra posición de facilitadores logísticos y puerta de entrada a productos asiáticos, para generar valor agregado a los productos norteamericanos y así consolidar la presencia de empresas mexicanas como componentes estratégicos de las cadenas de suministro en la región.
La revisión del acuerdo comercial podría derivar en condiciones más competitivas para el intercambio de mercancías, particularmente en puertos estratégicos del Golfo de México, donde se concentra una parte importante del movimiento de carga; recordó que el transporte marítimo juega un papel importante en el comercio exterior, por lo que confió en que las negociaciones mantengan un enfoque de cooperación entre los tres países. La modernización portuaria y eficiencia logística, traducidos en una mayor transparencia, control y cumplimiento de certificaciones internacionales serán factores determinantes para que México aproveche los beneficios del tratado.
El presidente de Cameintram expresó que existe confianza en que el diálogo entre las naciones permita alcanzar acuerdos positivos para México, que impulsen la competitividad, reduzcan costos logísticos y fortalezcan la integración regional. Agregó que el sector marítimo se mantiene atento al desarrollo de las negociaciones, que iniciarán oficialmente este mes, al considerar que cualquier ajuste en el T-MEC tendrá impacto directo en el flujo de mercancías y en la actividad portuaria del país.













