Por Luis Ortiz
Veracruz, Ver.- Un nuevo caso de presunta discriminación escolar salió a la luz en el puerto de Veracruz, luego de que autoridades educativas determinaran que un niño con autismo habría sido excluido de un colegio privado por no contar con las condiciones adecuadas de inclusión.
Nara Vidales Campos, madre del menor de cinco años, señaló que la supervisión escolar concluyó que dentro del colegio Howard Gardner existieron actos discriminatorios y omisiones en la atención que debía recibir su hijo, quien cursaba el segundo grado de preescolar.
Comentó que antes de realizar la inscripción, la institución le aseguró que disponía de personal preparado y herramientas necesarias para atender a estudiantes con neurodivergencias. No obstante, conforme avanzaron las clases observó que no se implementaban estrategias ni adecuaciones para facilitar la integración del niño en las actividades académicas.
La madre explicó que con el paso de los meses comenzaron las diferencias con directivos del plantel, hasta que finalmente le informaron que ya no podían continuar brindándole atención al menor y le pidieron retirarlo de la escuela.
Además, denunció que representantes del colegio intentaron que firmara un documento con el fin de evitar que el caso se hiciera público o fuera presentado ante autoridades educativas. Según relató, tras negarse a firmar, le notificaron que su hijo no podría seguir estudiando en la institución.
Vidales Campos indicó que los hechos ocurrieron el pasado mes de enero y posteriormente interpuso una denuncia formal ante instancias educativas, las cuales resolvieron que sí hubo exclusión y falta de medidas de inclusión hacia el menor.
Actualmente, dijo, su hijo estudia en otro plantel donde se ha adaptado sin problemas y recibe el acompañamiento necesario para su aprendizaje y desarrollo.
Finalmente, lamentó que hasta el momento el colegio no haya ofrecido una disculpa pública ni fijado una postura sobre lo sucedido. También hizo un llamado a fortalecer la capacitación y supervisión tanto en escuelas privadas como públicas para garantizar los derechos de niñas y niños neurodivergentes.













