Por Luis Ortiz
Los transportistas del país alistan una nueva jornada de movilizaciones para septiembre, la cual podría escalar hasta un paro nacional de actividades y el cierre de distintas carreteras, informó David Estévez Gamboa, presidente nacional de la Alianza Mexicana de Transportistas A.C. (ANTAC).
El dirigente explicó que esta vez las acciones serían diferentes a las realizadas durante el año pasado, ya que el sector analiza llevar a cabo protestas de mayor duración y con afectaciones más amplias, como medida de presión para que las autoridades federales atiendan compromisos que aún permanecen pendientes.
Estévez Gamboa reconoció que se han concretado algunas medidas para reforzar la seguridad en las carreteras, entre ellas la colocación de arcos de vigilancia y equipos de videovigilancia vinculados con los sistemas C4 y C5. No obstante, consideró que todavía hay asuntos que requieren una respuesta de las autoridades.
Uno de los principales temas pendientes es una reunión con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, específicamente con el área encargada de los ingresos, para revisar la carga fiscal que representa el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado al diésel.
El representante de la ANTAC indicó además que ya existe comunicación con organismos del sector empresarial para analizar las consecuencias que tendría una suspensión nacional del transporte, principalmente por las posibles interrupciones en las cadenas de distribución y suministro.
Por ahora no se ha establecido el día en que comenzarán las protestas. El dirigente señaló que tres representantes del sector se encuentran trabajando en la organización y que en las próximas semanas definirán tanto las fechas como las carreteras y puntos en los que podrían concentrarse los transportistas.
Las demandas están relacionadas principalmente con seguridad, costos de los combustibles, mejores condiciones de infraestructura y apoyos para el transporte y el campo, sectores que consideran fundamentales para mantener en movimiento la economía del país.
Los transportistas buscan que el Gobierno Federal retome los acuerdos previamente establecidos y dé respuesta a las peticiones que, aseguran, continúan sin ser atendidas de manera satisfactoria.













