Luis Ortiz
En el marco del Viernes Santo, el próximo 3 de marzo, en la catedral de Veracruz se prevé la exhibición de una pequeña astilla considerada parte de la Santa Cruz, una de las reliquias más significativas dentro de la tradición católica.
El padre Aurelio Mojica Limón explicó que el fragmento, vinculado al madero donde fue crucificado Jesucristo, se pondría a disposición de los fieles por un lapso aproximado de una hora, aunque aún no se define el momento exacto.
“Lo estamos evaluando todavía; podría realizarse por la tarde como en otras ocasiones, o al concluir la reflexión de las Siete Palabras.
Probablemente sea entre el mediodía y la una de la tarde, pero será algo breve”, comentó.
Indicó que la pieza cuenta con un documento que respalda su origen, certificando que pertenece a la denominada Verdadera Cruz, la cual, según la fe cristiana, fue cargada por Jesús rumbo a su crucifixión.
La historia de esta reliquia se remonta al siglo IV, cuando Santa Elena emprendió la búsqueda del madero en el que murió Cristo, alrededor del año 326 después de Cristo.
Según la tradición, en ese proceso se localizaron tres cruces. Para identificar la auténtica, se colocó a una persona enferma sobre cada una; al entrar en contacto con una de ellas, recuperó la salud, lo que permitió reconocerla como la verdadera.
Posteriormente, la cruz fue fragmentada y distribuida: una parte se trasladó a Constantinopla (actual Estambul), otra a Roma y una más permaneció en Jerusalén.













