Luis Ortiz
La entrada en operación de la nueva aduana de Veracruz permitirá desahogar el manejo de carga y avanzar en la modernización del comercio exterior. Aunque inició actividades esta semana, se espera que alcance su capacidad total de manera gradual en los próximos meses, toda vez que primero deberá consolidarse la redistribución de mercancías entre las secciones sur y norte, así como la asignación de personal e infraestructura complementaria.
Así lo señaló Marco Antonio Sansores Ramírez, presidente de la Asociación de Agentes Aduanales del Puerto de Veracruz.
Reconoció que el arranque de operaciones era un paso indispensable después de varios años de espera. Detalló que, por ahora, la nueva aduana trabaja aproximadamente al 20 por ciento de su capacidad, ya que algunas áreas siguen en proceso de asignación, como los espacios para mercancía refrigerada, además de que aún se espera la llegada de más elementos para reforzar al personal.
“Las expectativas eran ponerla en marcha; el objetivo principal era que se inaugurara, que se aperturara, y esto va a empezar a desfogar la carga que hoy se encuentra en Bahía Norte. No se puede abrir de la noche a la mañana una aduana de ese tamaño, simplemente se van a ir abriendo por etapas”, explicó.
La coexistencia temporal con la antigua aduana permitirá una transición más ordenada mientras se redefinen las rutas fiscales y se ajustan los tiempos de despacho, a fin de evitar cuellos de botella en el movimiento de mercancías.
Como parte del cambio estructural, también se integra nueva tecnología. La aduana cuenta con carriles inteligentes que permiten validar información de manera electrónica y agilizar el paso de mercancías para empresas certificadas.
“Se cuentan con equipos para monitoreo inteligente. Hay carriles que ya no tienen una caseta física, algunas operaciones se hacen de forma automática a través de lectores. No elimina revisiones, pero procesa la operación sin requerir a una persona física, todo a través de tecnología y códigos”, detalló.
De acuerdo con estimaciones del propio sector, será a lo largo de 2026 cuando la nueva aduana pueda operar al 100 por ciento, siempre y cuando se complete la asignación de concesionarios, la habilitación de todos los andenes y la incorporación del personal necesario. El ritmo de avance dependerá también del flujo real de mercancías y del aprovechamiento eficiente de los horarios de operación, especialmente en periodos de mayor demanda.













