Cuando el descontento ciudadano por el aumento al pasaje del transporte público ya está en las calles, Movimiento Ciudadano decidió entrar a escena y anunciar acciones legales, buscando colocarse del lado del reclamo social que mantiene bajo presión a autoridades y concesionarios.
El coordinador estatal del partido, Luis Carbonell de la Hoz, calificó el incremento de 9 a 12 pesos como un golpe a la economía familiar, aunque su pronunciamiento llega después de que el cobro ya se aplica y el malestar se ha generalizado entre los usuarios.
Carbonell sostuvo que el aumento carece de justificación, pues el servicio continúa operando con unidades deterioradas, sucias e inseguras, una realidad que los usuarios han denunciado desde hace años sin que se haya visto una solución de fondo.
“Nos suben la tarifa, pero seguimos viajando en camiones que parecen chatarra. Eso es lo que tiene molesta a la gente”, afirmó el dirigente, en un intento por alinearse con una inconformidad que ya desbordó redes sociales y calles.
Más allá del discurso, el líder naranja reconoció que el problema del transporte en Xalapa es estructural y que no se resolverá con ajustes al pasaje, sino con un plan integral de movilidad, una propuesta que —hasta ahora— no ha pasado del terreno declarativo.
En ese contexto, Movimiento Ciudadano anunció que promoverá un amparo con el respaldo de su dirigencia nacional, encabezada por Jorge Álvarez Máynez, con la promesa de frenar el aumento y exigir mejores condiciones en el servicio.
Mientras tanto, usuarios señalan que los partidos comienzan a aparecer cuando el problema ya explotó, tratando de sacar raja política de un enojo ciudadano que se acumuló durante años sin respuestas claras.













