Luis Ortiz
Ante la ausencia de camiones urbanos, habitantes de la zona conurbada Veracruz–Boca del Río han tenido que modificar por completo su forma de trasladarse, recurriendo a taxis, caminatas prolongadas y traslados en vehículos de compañeros de trabajo o conocidos.
Desde temprano, en calles y avenidas principales es común ver a personas caminando rumbo a sus destinos o esperando algún “aventón”, luego de que las rutas de transporte público no operan con normalidad. Las paradas lucen sin movimiento y sin unidades circulando.
Para muchos usuarios, el uso constante de taxi no es una opción viable debido al costo, por lo que optan por organizarse entre vecinos o colegas para compartir automóvil y así poder llegar a tiempo a sus actividades.
La falta de transporte ha generado retrasos, complicaciones laborales y un gasto extra para quienes dependen diariamente del servicio urbano. Mientras tanto, la movilidad en Veracruz, Boca del Río y municipios cercanos sigue siendo limitada.
La situación persiste y, hasta ahora, no hay una solución que permita restablecer de manera regular el transporte público en la zona conurbada.













