Luis Ortiz
En Veracruz, el sector obrero levantó la voz para que la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales no se quede a medias y contemple de forma clara dos días de descanso obligatorios para los trabajadores.
El presidente del Congreso del Trabajo en la entidad, Leonel Pérez Herrera, advirtió que aunque la discusión avanza, todavía hay preocupación por la manera en que algunas empresas buscan aplicar el ajuste.
Señaló que ciertos centros laborales pretenden disminuir una o dos horas diarias, pero mantener seis días de trabajo por uno de descanso, esquema que —dijo— desvirtúa el objetivo de la reforma y no responde al enfoque humanista planteado a nivel nacional.
Recordó que el plan oficial prevé una reducción gradual de dos horas por año hasta 2030, proceso que consideró prolongado, aunque necesario para evitar impactos bruscos en la economía.
Explicó que el diálogo con el sector empresarial se mantiene abierto, sobre todo en compañías con más de 100 empleados, donde los cambios operativos requieren mayor planeación. En el caso de pequeños negocios, estimó que la adaptación podría ser más ágil.
Finalmente, destacó que se impulsa la modificación del artículo 123 constitucional para que el derecho a dos días de descanso quede establecido de manera explícita, aunque reconoció que la transición no será inmediata.













