Luis Ortiz
El comportamiento de los precios en la construcción entró en una etapa de mayor estabilidad, aunque el escenario para los próximos meses anticipa nuevas presiones, advirtió Pedro Fernández Martínez, experto inmobiliario.
Señaló que, al cierre de 2025, el sector dejó atrás los incrementos descontrolados. Sin embargo, explicó que el equilibrio observado recientemente podría verse alterado este año, debido a una combinación de factores internos y externos. Entre ellos destacó la reactivación de la vivienda, la aplicación de aranceles y un menor flujo de importaciones de materiales.
“Si se mantiene el ritmo de construcción habitacional y al mismo tiempo se encarecen insumos como acero, químicos o componentes electrónicos, el impacto se va a reflejar en los costos finales de obra”, comentó, al advertir que el sector podría enfrentar un repunte inflacionario moderado.
Fernández Martínez indicó que esta presión ya comienza a sentirse en la industria de materiales, particularmente en el cemento y sus derivados, donde el aumento en precios de equipos e insumos provenientes de Estados Unidos y Europa comenzó a trasladarse al mercado interno. Variables como el tipo de cambio y las políticas comerciales influyen de manera directa en la planeación de los proyectos inmobiliarios, por lo que el entorno internacional resulta determinante.
En el ámbito nacional, destacó que la falta de certidumbre en temas como seguridad, infraestructura energética y marco legal también incide en la toma de decisiones del sector.
“La inversión necesita reglas claras y condiciones de equidad. Cuando hay inseguridad en carreteras, robos o extorsiones, no solo se encarece el transporte de materiales, también se frena la actividad económica”, afirmó.
Recordó que la vivienda es actualmente el segmento que enfrenta mayor presión en costos, impulsada por una mayor demanda de desarrollos formales y por el peso que tienen materiales como el concreto y el cemento dentro de los presupuestos de obra. A ello se suma la construcción de vivienda social impulsada desde el gobierno federal, que incrementará el consumo de insumos y ajustará aún más el mercado.
Pese a este contexto, consideró que el sector se encuentra en mejores condiciones que en años anteriores, siempre que exista una planeación responsable. A su juicio, el costo del metro cuadrado continuará al alza, pero sin los sobresaltos.
“Hoy hay más información y menor incertidumbre, pero eso no elimina la necesidad de planear con cautela cada proyecto inmobiliario”, concluyó.













