“Miguel», el ángel de cuatro patas
Por: Javier Landa
Miguel, un perrito que falleció al momento que detonó un artefacto pirotécnico en su hocico en la colonia San Ángel de San Luis Potosí, noble y tranquilo así lo describen los que convivían día a día con el.
Vecinos y familiares se encuentran furiosos por tan cruel suceso, tanto que exigen justicia y piden que se aplique la Ley de Protección Animal que está vigente en el estado ya antes mencionado, y se de con los presuntos responsables para así juzgarlos en cuanto a derecho.
Miguel era un perrito bóxer que estaba buscando un hogar, hasta que lo encontró; un mes aproximadamente atrás una familia decidió adoptarlo, le dieron ropa, cobijo, comida y una casa en vía pública dejándolo libre; como el era.
Así lo dio a conocer a través de su redes sociales Nadia Ramos hermana de quien le cambió la vida a Miguel, este peludo era querido por la mayoría de los vecinos y cada vez que lo veían le ofrecían agua o comida.
Varios habitantes de la zona comentaron a través de redes sociales “siempre fue tranquilo y educado, desde que le pusieron la casita en las noches ya no salía para nada ni los días doce, ni el veinticuatro que también hubo muchos cuetes”.
A través de la plataforma Change.org Nancy Azuzara exige una solución a través del HT. #JusticiaParaMiguel
Fui un perro callejero, la mayor parte de mi vida me la pasé vagando por la ciudad, no entendí porque la gente me corría, me echaba agua, me pateaba o me arrojaban piedras, jamás fui malo. Muchos me tenían miedo porque según eso mi raza es agresiva, pero yo siempre fui noble, sólo necesitaba amor y mucho cariño.
Gracias a unas muy buenas personas me adoptaron en su colonia, me alimentaron y me cuidaron hasta donde pudieron. Esa noche, estaba emocionado porque creía que este año sería mejor que los anteriores, que iba a recibir más cariños que el año viejo, sigo sin entender que hice mal. Conforme pasaba la noche, había mucho más ruido, luces por donde quiera, no sabía donde refugiarme porque no tenía un hogar a donde llegar y en la mayoría de las casas aventaban cosas que tronaban y lastimaban mucho mis oídos.
Después mas tarde, sólo recuerdo una silueta que me hablaba para acercarme, temeroso me acerqué, creí que me daría de comer, recuerdo perfectamente que metió algo a mi hocico, era un sabor muy extraño, asqueroso por cierto. Lo último que recuerdo fue un estruendo muy fuerte, no recuerdo siquiera si sentí dolor, ni quien me habló, todo fue demasiado rápido. Ahora me encuentro en un lugar muy hermoso, sigo sin entender que pasó, pero ahora ya estoy bien, tengo mucha comida, agua, amigos y amor. Desde acá veo a toda esa gente que me alimentó y a otras más, muy molestas por la forma en que morí y exigen justicia, porque yo ni nadie merecía morir como morí yo, nada justifica esa acción que tomaron, yo también espero que se haga justicia, no le guardaré rencor pero espero que lo que me hizo a mi no se lo vuelva hacer a ningún ser indefenso como yo…
Fragmento del mensaje de change.org
Nadia le contó al mundo a través de redes sociales la Historia de Miguel, un perrito que no le hacía daño a nadie y es el más reciente caso en maltrato animal que se presentó en las festividades de Año Nuevo a causa de la pirotecnia, el perrito murió
https://www.change.org/p/protecci%C3%B3n-canina-justicia/psf/promote_or_share













