Xalapa, Ver., 20/09/2021
Los autos chinos se han ganado un lugar en el mercado mexicano en los últimos cinco años. No era un reto menor. Tras el mal sabor de boca que dejó Grupo Elektra con la venta de modelos FAW a finales de 2008, los consumidores mexicanos percibían a los autos chinos como poco fiables y de mala calidad.
Pero en 2016, la empresa mexicana Grupo Picacho decidió picar piedra. Llegó a un acuerdo con el fabricante chino BAIC para importar y vender dos modelos en el mercado mexicano: el sedán subcompacto D20 y el SUV X25 . La expectativa era vender 1,000 unidades durante ese primer año.
Ximena Sáenz y Cora, directora de la marca BAIC en Grupo Picacho, recuerda que posicionar a la marca no fue sencillo. Los clientes, que llegaban a los concesionarios escépticos respecto a la calidad de los modelos, abrían puertas y tocaban espejos con mirada inquisitiva, buscando algún imperfecto.
Poco a poco la marca se ganó un lugar. Tras su llegada ha mantenido un ritmo de ventas, de entre 2,000 y 3,000 unidades.
Fuente de, Expansión













