Iván Yunuem/
En Plaza Lerdo, la activista Wendy López ejecutó el performance “El amor no debe doler”, contra la violencia doméstica. Condeno los 22 feminicidios y 106 desapariciones forzadas de mujeres.
La violencia doméstica, señalada como la violencia no cuantificada, no calificada y no se divulga en medios, pero que todas la han sentido, es una agresión que hoy la feminista expone en el contexto del COVID-19
«Se utiliza el vestido de novia porque, aunque nosotras no hayamos ejercido ese derecho de casarnos, pero al contraer un contrato emocional va implícito que debemos de cuidar, proteger y procurar a nuestros hijos; en ese sentido hemos tenido que ser en pandemia maestras, psicólogas, chicas del aseo, pero no nos hemos procurado, no hemos descansado» comenta la feminista.

















